jueves, 19 de julio de 2007
Podria decir mil cosas buenas sobre lo que publicare aqui, pero no lo haré, juzgar es su labor. Asi que bienvenidos y que disfruten con la lectura de esas pequeñas cosas que a veces se me ocurre trasvasar de mi mente al papel o en su defecto a esta pantalla. Agradeceria su participación para poder mejorar mis tecnicas y mis recursos, ya que este es mi principal objetivo. Gracias por anticipado por ayudarme a ser mejor cada dia.
Nûmbia, alma en pena
Nûmbia, alma en pena.
Nûmbia, mujer por muchos hombres codiciada,
mas su pena era terrible y enorme,
no podía compartir el amor de ningún hombre
y fue por ello siempre desdichada,
desdichada como la rosa
que, codiciada por la cabra
sabe que le llegó su hora
jamás consiguió esta bella mujer ser amada,
raramente fue feliz y nunca libre,
no podía compartir el amor de ningún hombre
pues nunca había aprendido a amarse,
amarse como lo hace la blanca y negra golondrina
que surca el aire feliz y libre,
pero que al mismo tiempo se sabe anodina
no pudo nunca así por el amor ser maltratada,
su vida fue larga, pero siempre desde su torre,
no podía compartir el amor de ningún hombre,
siempre acompañada, pero sola,
sola como en el mismísimo olvido
que cuando decide se corre
dejando un bello velo tupido
y cuando sintió que moría
se dio cuenta y lloró,
ya sabía que era el amor,
era esa cruel sensación de dolor,
ese vacío en su corazón,
y en su último estertor sintió,
sintió que ere débil y moría sola,
ahogada en malgastadas lágrimas de melancolía,
melancolía por un amor que nunca existió
en el gran vacío de su corazón.
Finalmente la vida de Nûmbia expiró,
su cuerpo se apagó,
pero su espíritu como alma en pena vagó
y vagará por siempre recorriendo el mundo,
observando en las personas lo más profundo,
en busca de aquello que nunca encontró,
el poblador del corazón,
ese magnífico sentimiento,
el maravilloso y efímero amor.
PD: para amar a los demás hay que empezar por amarse a uno mismo y amar la vida que nos toca vivir, esto es fundamental para poder compartir todo lo que tenemos, amor, amistad, afecto. Si no sabemos hacer esto aprendamos, puesto que de lo contrario nos limitaríamos a observarlo como Nûmbia que como alma en pena desde su acompañada soledad lo observaba sin verlo y nos lamentaremos al igual que ella en nuestro lecho de muerte. Hacuna Matata, vive y se feliz.
Nûmbia, mujer por muchos hombres codiciada,
mas su pena era terrible y enorme,
no podía compartir el amor de ningún hombre
y fue por ello siempre desdichada,
desdichada como la rosa
que, codiciada por la cabra
sabe que le llegó su hora
jamás consiguió esta bella mujer ser amada,
raramente fue feliz y nunca libre,
no podía compartir el amor de ningún hombre
pues nunca había aprendido a amarse,
amarse como lo hace la blanca y negra golondrina
que surca el aire feliz y libre,
pero que al mismo tiempo se sabe anodina
no pudo nunca así por el amor ser maltratada,
su vida fue larga, pero siempre desde su torre,
no podía compartir el amor de ningún hombre,
siempre acompañada, pero sola,
sola como en el mismísimo olvido
que cuando decide se corre
dejando un bello velo tupido
y cuando sintió que moría
se dio cuenta y lloró,
ya sabía que era el amor,
era esa cruel sensación de dolor,
ese vacío en su corazón,
y en su último estertor sintió,
sintió que ere débil y moría sola,
ahogada en malgastadas lágrimas de melancolía,
melancolía por un amor que nunca existió
en el gran vacío de su corazón.
Finalmente la vida de Nûmbia expiró,
su cuerpo se apagó,
pero su espíritu como alma en pena vagó
y vagará por siempre recorriendo el mundo,
observando en las personas lo más profundo,
en busca de aquello que nunca encontró,
el poblador del corazón,
ese magnífico sentimiento,
el maravilloso y efímero amor.
PD: para amar a los demás hay que empezar por amarse a uno mismo y amar la vida que nos toca vivir, esto es fundamental para poder compartir todo lo que tenemos, amor, amistad, afecto. Si no sabemos hacer esto aprendamos, puesto que de lo contrario nos limitaríamos a observarlo como Nûmbia que como alma en pena desde su acompañada soledad lo observaba sin verlo y nos lamentaremos al igual que ella en nuestro lecho de muerte. Hacuna Matata, vive y se feliz.
Dios
La muerte de un Dios, el nacimiento de la fe.
El dios extenso, inmortal, omnipotente, todopoderoso, castigador y benévolo, magnífico y humilde, en resumen el dios católico, para mi no lo hay, pues mis dioses son mas terrenales, mas humanos y menos magnánimos, mas tangenciales, mis dioses son Darwin, Oparín, Aristóteles, Nietzche…, hombres q en realidad demostraron su grandeza, hombres q destacaron entre los hombres, hombres que, como Galileo, murieron luchando por sus ideales, luchando contra algo mucho mas poderoso, la Iglesia de la fe. Estos son mis dioses, los que realmente están detrás de parte de la verdad y que con su duda y su trabajo supieron ir apartando el velo que la Iglesia había tendido delante de nuestros ojos. Fueron estos hombres los que arrancaron este inmundo entramado de mentiras que es la Iglesia católica, los que desmantelaron su teoría de la Creación, esa Iglesia que utilizó a un pobre diablo como Jesucristo, encarnación humana de la esperanza, y a un “Dios” para manejar a la humanidad a su antojo durante siglos, para intimidar, matar, coartar, censurar, prohibir,… Para predicar con la espada y así conseguir sus victorias en las cruzadas, en la Inquisición, para ponerse del lado de los fuertes cuando se supone que es una iglesia destinada a ayudar a los pobres y desamparados, aquellos que eran ayudados por Jesucristo, para ponerse del lado de los dictadores, para manejar en resumen los designios de la humanidad. Pero llegaron estos hombres que fueron tirando de la cuerda y ¡¡zás!!, se corrió el velo, nos invadió la luz y lo vimos todo claro, no hay Dios, solo la invención mejor planeada y llevada a cabo por el hombre, el mejor invento de la humanidad, un invento del hombre para manejar al hombre, el invento mas terrorífico de todos. Pero ya se acabó, ya llegó la luz. Consiguieron ya los hombres de ciencia tumbar esta oscura fe, la fe de la ignorancia y traen ahora una nueva, la fe en el hombre, la fe del saber, la fe de la esperanza, la fe en nosotros mismos, pues todos podemos ser dioses ayudando a los demás en todo aquello que podamos, podemos salvar vidas, pero no seamos predicadores, seamos como dijo el doctor Benjamín Franklin: “el mejor predicador es la hormiga, que no dice nada”, ya que solo trabaja en el afán de aportar su grano de arena en el inmenso hormiguero, un grano de arena insignificante en tamaño, pero enorme en significado, ya que es el granito de la ayuda a los demás, un grano no es nada, pero uno por cada hormiga… Seamos pues Dioses del día a día, seamos las hormigas de la Humanidad.
El dios extenso, inmortal, omnipotente, todopoderoso, castigador y benévolo, magnífico y humilde, en resumen el dios católico, para mi no lo hay, pues mis dioses son mas terrenales, mas humanos y menos magnánimos, mas tangenciales, mis dioses son Darwin, Oparín, Aristóteles, Nietzche…, hombres q en realidad demostraron su grandeza, hombres q destacaron entre los hombres, hombres que, como Galileo, murieron luchando por sus ideales, luchando contra algo mucho mas poderoso, la Iglesia de la fe. Estos son mis dioses, los que realmente están detrás de parte de la verdad y que con su duda y su trabajo supieron ir apartando el velo que la Iglesia había tendido delante de nuestros ojos. Fueron estos hombres los que arrancaron este inmundo entramado de mentiras que es la Iglesia católica, los que desmantelaron su teoría de la Creación, esa Iglesia que utilizó a un pobre diablo como Jesucristo, encarnación humana de la esperanza, y a un “Dios” para manejar a la humanidad a su antojo durante siglos, para intimidar, matar, coartar, censurar, prohibir,… Para predicar con la espada y así conseguir sus victorias en las cruzadas, en la Inquisición, para ponerse del lado de los fuertes cuando se supone que es una iglesia destinada a ayudar a los pobres y desamparados, aquellos que eran ayudados por Jesucristo, para ponerse del lado de los dictadores, para manejar en resumen los designios de la humanidad. Pero llegaron estos hombres que fueron tirando de la cuerda y ¡¡zás!!, se corrió el velo, nos invadió la luz y lo vimos todo claro, no hay Dios, solo la invención mejor planeada y llevada a cabo por el hombre, el mejor invento de la humanidad, un invento del hombre para manejar al hombre, el invento mas terrorífico de todos. Pero ya se acabó, ya llegó la luz. Consiguieron ya los hombres de ciencia tumbar esta oscura fe, la fe de la ignorancia y traen ahora una nueva, la fe en el hombre, la fe del saber, la fe de la esperanza, la fe en nosotros mismos, pues todos podemos ser dioses ayudando a los demás en todo aquello que podamos, podemos salvar vidas, pero no seamos predicadores, seamos como dijo el doctor Benjamín Franklin: “el mejor predicador es la hormiga, que no dice nada”, ya que solo trabaja en el afán de aportar su grano de arena en el inmenso hormiguero, un grano de arena insignificante en tamaño, pero enorme en significado, ya que es el granito de la ayuda a los demás, un grano no es nada, pero uno por cada hormiga… Seamos pues Dioses del día a día, seamos las hormigas de la Humanidad.
simil de la planta
Símil de la planta.
Imagina la siguiente situación. Una planta con frutos está a la orilla de un río y uno de estos frutos cae justo en la orilla de este, corriendo el peligro de que la corriente se lo lleve, pero de repente, aparece un pájaro que se come este fruto y luego de un tiempo deja caer su semilla en un terreno fértil en donde esta prenderá y crecerá hasta convertirse en una gran planta que en su crecimiento encontrará problemas que tendrá que resistir y superar.
-¿Cuándo se siembra la semilla de una futura planta?
-Cuando se unen esta semilla y un terreno fértil.
-¿Qué hace pues esta semilla para unirse de esta manera al terreno?
- Echar raíces por supuesto, las raíces que la unirán a este terreno, de momento de manera débil, y que le permitirán crecer.
- ¿Y que hará esta semilla para crecer más fuerte?
-Crecer hacia arriba y al mismo tiempo profundizar con sus raíces en el terreno que las sustenta para afianzarse un poco más.
-¿Y esta planta al crecer no se puede torcer, secar o ser atacada por una plaga?
-Claro, se puede doblar no permitiendo así su propio crecimiento, se puede secar o ser atacada por una plaga que la debilitará y que en ocasiones la matará.
-Y fíjate, a veces se rompe o/y se muere esta planta.
-Si, se puede romper con una fuerte ráfaga de viento, se puede secar por la falta de lluvias frecuentes, o se puede morir a causa de las plagas.
-Oye pues visto de esa manera tengo que volver a darte la razón. Pero hay ocasiones en las que esta planta se endereza o se cura de su mal ¿Cómo explicas esto?
-Es obvia la respuesta, le pondríamos un palo guía para enderezarla y que esta creciera fuerte, la regaríamos con agua fresca, o bien eliminaríamos el mal que una plaga le estuviese produciendo cuando no a la misma plaga.
-Y después de tanta peripecia y tiempo transcurrido ¿Cómo termina esta planta?
- Esta planta, si logra superar todas las dificultades y problemas que se le presentan a lo largo de su existencia, pues estas nunca cesarán de aparecer, se convertirá en una gran planta cuyas raíces serán tan profundas como alta será su copa y ancho, en proporción, será su tronco, con esto te quiero decir que esta planta será prácticamente imposible que se doble, se seque o bien sea molestada por las antiguamente molestas plagas, y digo prácticamente porque no es imposible del todo, ya que, un fortísimo viento, una gran sequía o una inmensa plaga pueden debilitar, romper e incluso, en ocasiones matar esta gran planta, por ello nunca debemos descuidarla con el motivo de que ya es suficientemente grande y fuerte, pues, en cualquier momento, una de las anteriores causas podría acabar con ella y por ello, y solo por ello deberíamos seguir cuidándola para que esta nunca deje de crecer y de hacerse mas y mas fuerte en la consecución del objetivo de pervivir en esta sociedad en la que cada vez hay mas plagas, sequías y vientos.
Imagina la siguiente situación. Una planta con frutos está a la orilla de un río y uno de estos frutos cae justo en la orilla de este, corriendo el peligro de que la corriente se lo lleve, pero de repente, aparece un pájaro que se come este fruto y luego de un tiempo deja caer su semilla en un terreno fértil en donde esta prenderá y crecerá hasta convertirse en una gran planta que en su crecimiento encontrará problemas que tendrá que resistir y superar.
-¿Cuándo se siembra la semilla de una futura planta?
-Cuando se unen esta semilla y un terreno fértil.
-¿Qué hace pues esta semilla para unirse de esta manera al terreno?
- Echar raíces por supuesto, las raíces que la unirán a este terreno, de momento de manera débil, y que le permitirán crecer.
- ¿Y que hará esta semilla para crecer más fuerte?
-Crecer hacia arriba y al mismo tiempo profundizar con sus raíces en el terreno que las sustenta para afianzarse un poco más.
-¿Y esta planta al crecer no se puede torcer, secar o ser atacada por una plaga?
-Claro, se puede doblar no permitiendo así su propio crecimiento, se puede secar o ser atacada por una plaga que la debilitará y que en ocasiones la matará.
-Y fíjate, a veces se rompe o/y se muere esta planta.
-Si, se puede romper con una fuerte ráfaga de viento, se puede secar por la falta de lluvias frecuentes, o se puede morir a causa de las plagas.
-Oye pues visto de esa manera tengo que volver a darte la razón. Pero hay ocasiones en las que esta planta se endereza o se cura de su mal ¿Cómo explicas esto?
-Es obvia la respuesta, le pondríamos un palo guía para enderezarla y que esta creciera fuerte, la regaríamos con agua fresca, o bien eliminaríamos el mal que una plaga le estuviese produciendo cuando no a la misma plaga.
-Y después de tanta peripecia y tiempo transcurrido ¿Cómo termina esta planta?
- Esta planta, si logra superar todas las dificultades y problemas que se le presentan a lo largo de su existencia, pues estas nunca cesarán de aparecer, se convertirá en una gran planta cuyas raíces serán tan profundas como alta será su copa y ancho, en proporción, será su tronco, con esto te quiero decir que esta planta será prácticamente imposible que se doble, se seque o bien sea molestada por las antiguamente molestas plagas, y digo prácticamente porque no es imposible del todo, ya que, un fortísimo viento, una gran sequía o una inmensa plaga pueden debilitar, romper e incluso, en ocasiones matar esta gran planta, por ello nunca debemos descuidarla con el motivo de que ya es suficientemente grande y fuerte, pues, en cualquier momento, una de las anteriores causas podría acabar con ella y por ello, y solo por ello deberíamos seguir cuidándola para que esta nunca deje de crecer y de hacerse mas y mas fuerte en la consecución del objetivo de pervivir en esta sociedad en la que cada vez hay mas plagas, sequías y vientos.
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